Deportación cultural

En 2012, siete valientes amigos crearon una “empresa social” consistente en una bike kitchen y en un pequeño y acogedor bar, Culture Exchange, situado en Novi Sad, al norte de Serbia. Anna, Suzzy, Lani, Danny, Mary, Pavel y Simon pasan el tiempo enseñando a otros a reparar sus bicicletas y organizando talleres y cursos de idiomas, y casi todo gratis.

Desde ese momento el proyecto ha sufrido varias dificultades, como era de esperar de una idea tan atrevida, pero hay una en particular que nunca podrían haber predicho: Rumores falsos extendidos mediante las redes sociales que pueden haber llevado a que la solicitud del visado de Simon, el fundador del proyecto, haya sido rechazada por primera vez.

Simon es un americano/filipino de 32 años. Se interesó por los Balcanes cuando tenía 19, por un trabajo humanitario en los años de posguerra en Bosnia y Herzegovina, haciendo que quisiera ver otros países de la ya extinguida Yugoslavia. Empezó viajando con su mujer de Montenegro a Croacia y el festival de música Exit acabó llevándole a Novi Sad por primera vez.

“Fue guay, me encantó Novi Sad desde la primera vez que lo ví. Lo primero que me atrajo fue la gente, todo parecía tan nuevo. Fue justo tras la guerra y el festival Exit era nuevo, por lo que había mucha actividad en torno a ello. Así que me gustó especialmente Novi Sad, y tras hablar con la gente de mi edad, sentimos que había muchas cosas que hacer en ese lugar en comparación con los Estados Unidos o Europa Occidental. Empezamos un pequeño blog en WordPress y tuvimos la idea de hacer algo sin patrocinadores o apoyo de otras organizaciones. Quería encontrar a gente que compartiera estas ideas.”

“Quería encontrar el equilibrio entre trabajo social y negocio. Es un centro comunitario; es un proyecto empresarial y social.”

“Estamos intentado proveer de todo lo necesario en un solo sitio. Tal vez la idea sea demasiado idealista, pero queríamos tener una bike kitchen combinada con una tienda de bicicletas. La bike kitchen tiene herramientas que puede utilizar cualquier persona. La mayor parte de la gente tiene sus propias herramientas para arreglar bicis, pero siempre hay algunas especiales que la mayoría no tienen. Así que cualquiera puede venir aquí, arreglar su bicicleta gratis, y nuestros voluntarios le enseñarán cómo. La gente compra las piezas que necesitan, aunque algunas son gratuitas. La parte del proyecto que da dinero es la tienda de bicicletas, donde fabricamos nuestras bicis, y la cafetería, donde organizamos los talleres.” dijo Simon Wilson, empezando su historia.

El concepto de no tener a ninguna organización que le ofreciera recursos y no apoyarse en la ayuda del gobierno era un enfoque totalmente diferente, puesto que este tipo de ideas suelen contar con ayuda de fondos y organizaciones. Sin embargo, Simon dice que según su experiencia, la ayuda material del gobierno o de diferentes organizaciones normalmente hace que te adentres en demasiada burocracia, lo que hace que al final el proyecto solo pinte bien sobre el papel.

“Cuando intentábamos explicar a la gente lo que hacemos aquí, nuestra idea, todo el mundo pensaba ‘suena muy bien,’ pero nadie pensó que fuéramos a conseguirlo. Nadie. Todo el mundo se quedó sorprendido una vez que se hizo. Tras esto nos volvimos muy populares por aquí. Si no tuviéramos problemas con los visados y el papeleo las cosas nos irían muy bien. Estábamos dando algunos pasos para conectar con Belgrado, pero el tema de los visados ha hecho que se retrase todo.”

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Su deseo de hacer algo positivo por el medio ambiente, empleando ideas de reciclaje e inspirando y ayudando a las personas, resultaba bastante innovador en un tiempo que para muchos era de crisis de ideas, lo que causó un interés inicial por su proyecto en Serbia. Cuando se hicieron más populares en la ciudad, algunos medios de comunicación online muy sospechosos inventaron una gran historia diciendo que este grupo pertenece a la organización “La familia internacional” cuyo propósito es reclutar a jóvenes para los actos más bizarros. Esto causó una división de opiniones en Novi Sad, y aunque la mayoría de ellos continuaron acudiendo a los “Intercambios Culturales” y apoyando al equipo, no fueron todos. A raíz de esto llegó la verdadera atención de los medios, cuando Simon, y otros amigos después, no obtuvieron la extensión del visado que les habría posibilitado permanecer en Serbia. A pesar de que Simon insistió en que ya había acordado previamente la extensión del visado sin problemas, esta vez las cosas salieron mal.

La mayoría de nosotros estaremos pensando en si mereció la pena. El autor de este artículo quería saber qué era lo que les movía en estos tiempos de capitalismo brutal, a desviarse hacia el activismo social.

“La mayoría de nosotros estaremos pensando en si mereció la pena. El autor de este artículo quería saber qué era lo que les movía en estos tiempos de capitalismo brutal, a desviarse hacia el activismo social.”

El ser valientes y constituir una empresa social sin gran inversión de capital (especialmente en tiempos arriesgados) fue algo heróico. Sin olvidar que Simon y sus amigos tuvieron esta idea en Serbia, un país donde la mayor incertidumbre nacional es el desempleo. Tal vez ésto fuera para ellos una motivación y un mensaje para los lectores de que todo es posible si te dedicas a algo en lo que realmente crees.

“Hubo momentos duros. Cuando tienes un presupuesto ajustado y quieres crear cierto tipo de estilo de vida y de proyecto tienes a mucha gente discutiendo sobre esto y lo otro. Tuvimos a otro chico, una verdadera máquina, pero se fue a Italia tras un año. Es un gran tipo, pero este estilo de vida requiere muchos sacrificios y puede agotarte tras un tiempo.”

“Sin embargo esta era la belleza del concepto desde el principio. No todo el mundo ve el panorama general. Pero la gente que lo hace ve un gran problema. Aunque no es en esto en lo que hay que centrarse. Si en tu edificio hay una ventana rota o tu clase extraescolar no tiene profesor o si la playa está cubierta de basura, en eso es en lo que hay que concentrarse, en lo que está a nuestro alrededor. No puedes hacerte cargo de todos estos problemas sin preguntarte primero qué problemas hay en el jardín de atrás. De esto se trata: buscar en tu comunidad, tu ciudad, y hacer algo positivo al respecto. Yo elegí Novi Sad como mi ciudad, y quiero hacer algo por la comunidad.”

“Cualquier persona puede hablar, sabes, por eso quería desarrollar este proyecto. Que hablaría por sí solo.”

Y el proyecto verdaderamente habló por sí mismo. Con mucha energía y amor de sus ciudadanos, la ciudad de Novi Sad ganó un lugar donde cualquiera es bienvenido, no solo los entusiastas de las bicicletas, y donde cualquiera puede aprender algo nuevo o estar en buena compañía. Y esto solo era el calentamiento para algo mayor que se gestaba en las mentes de Simon y sus amigos.

“Siempre habrá gente inteligente, que entienden las cosas desde el principio, pero también un montón de personas inocentes, que reciben información de ciertas cadenas televisivas y ciertos periódicos y creen en ella.” Rade Serbedzija, actor (periódico NIN)

Este fue el comentario aludiendo a la ignorancia humana del actor más popular de la antigua Yugoslavia, Rade Šerbedžija, cuando un periodista le preguntó cómo se sintió durante la guerra que dividió su país y luego se volvió persona non-grata en su propia patria. Pero estas palabras también podrían aplicarse a la situación de Simon. Las reglas hechas por aquellos que deberían trabajan para sus ciudadanos, muchas veces echan abajo las ideas y la creatividad de alguien, y la caza de brujas que Serbedzija mencionaba falla bajo examen.

“No creo que sea Serbia, sino el Mundo. Hoy en día el mundo es materialista y superficial. De verdad espero que esto cambie, y avance hacia el activismo y hacia temas más importantes. Siempre hay momentos de tolerancia y comprensión seguidos por otros de ignorancia y odio. Es tu responsabilidad el darle la vuelta a las cosas. Creo que siempre será así, sin importar el país o el sistema en el que vivas.”

En el tiempo que ha llevado publicar este artículo, Simon y su familia se han mudado y ahora viven en Graz, donde planean expandir su proyecto. Mientras que una de las fundadoras de “Intercambio cultural”, Anna, lidera el proyecto en Novi Sad. El autor de este texto ha descubierto proyectos similares a la bike kitchen en España y Portugal. ¿Es nuestro el futuro? ¿O vamos a darle la razón a las teorías que dicen que nuestra “generación Y”, que ha crecido junto con la tecnología y con un fácil acceso a la información y al conocimiento, no usó su oportunidad y no hizo del mundo un lugar mejor?

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Autora

Tamara Bilbija (Serbia)

Estudia / Trabaja: Periodismo

Habla: serbio, inglés, portugués, español

Europa es… un buen refugio con una cultura rica, historia y tradición, y parecida a la paella española: una mezcla de un poquito de todo que suele dar una buena digestión

Traductora

Leire Larrea (España)

Estudia/Trabaja: Administración de Empresas

Habla: español, euskera, inglés, algo de portugués e italiano

Europa es… ¡el lugar en donde estar!

Revisora

Miriam Vázquez (España)

Estudia / Trabaja: Periodismo y Ciencias Políticas y de la Administración

Habla: español, catalán, inglés, algo de francés y alemán

Europa es… un lugar único donde convive gente de diferentes culturas, idiomas y puntos de vista

Twitter: @mirabroad

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Author: mariana

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