“Hong Kong no es Xianggang”

Las imágenes del Movimiento de los Paraguas han recorrido el mundo, pero desde entonces Hong Kong ha desaparecido del punto de mira en el panorama internacional. ¿Mejoró la situación desde entonces? No, al contrario. Los activistas de Meta Hong Kong no están dispuestos a aceptarlo y están haciendo campaña por un Hong Kong más democrático y social.

Por Anja Meunier / 16.4.2018

“¡Hong Kong no es Xianggang! ¡Apóyanos! ¡Hong Kong no es Xianggang!” repite la voz una y otra vez a través del megáfono en la Feria del Año Nuevo Chino en el Victoria Park de Hong Kong. Francis Cheong y Dennis Shun forman parte del grupo estudiantil Meta Hong Kong y tratan de atraer a los visitantes y concienciar sobre los distintos problemas políticos que hay. Venden mochilas y camisetas con dibujos y eslóganes que critican los problemas sociales y la creciente implicación de China en la región autónoma.

Francis explica el significado de la frase “¡Hong Kong no es Xianggang!”. “El nombre original de esta ciudad es Hong Kong, pero si ves un mapa de China verás a veces el nombre Xianggang, una romanización y pronunciación diferente. Pero si pronuncias
Hong Kong como Xianggang, entonces es una mera palabra en mandarín y pierde el significado de Hong Kong”. El nombre de Hong Kong es un símbolo de independencia política y cultural. “China tiene mucha influencia en Hong Kong, por lo que esperamos que estos productos logren concienciar”.

“¡Hong Kong no es Xianggang!”, grita Francis por el megáfono. © Anja Meunier

En los años previos al paso de Hong Kong de una antigua colonia británica a China en 1997, al principio muchos residentes estaban preocupados por el mantenimiento de sus libertades. Había un gran temor a restricciones en la libertad de expresión, de prensa y de reunión. Pero inicialmente esto no sucedió. Tras ser entregada a China, a Hong Kong se le concedió el estatus de Región Administrativa Especial y la independencia de Hong Kong quedó garantizada por el principio “Un País, Dos Sistemas”.

Sin embargo, tras un largo periodo de autonomía real, el Gobierno chino comenzó un proceso gradual de realineamiento e influencia. En Hong Kong se aplica la llamada Ley Básica, la constitución de Hong Kong. Sin embargo, en casos de incertidumbre, el Congreso Popular Chino tiene la posibilidad de decidir la interpretación de estas leyes. Esto puede pasar por iniciativa del Gobierno de Hong Kong, de la Corte Suprema de Hong Kong o del propio Congreso Popular. “En el pasado este sistema se utilizaba muy poco, porque también tenemos la Corte Final de Apelaciones. Normalmente el problema se podría resolver allí. Pero recientemente el Gobierno chino ha utilizado este sistema proactivamente para interpretar la Ley Fundamental”, explica Francis. “Esto hace que nuestra nueva generación tema por el futuro de Hong Kong. ¿Todavía tenemos autonomía?”

Cuando el plan nacional de estudios de China iba a introducirse en Hong Kong en 2012, esto dio lugar a protestas por parte de la población universitaria y escolar, lideradas por Joshua Wong, que por entonces tenía tan solo 14 años. La ocupación de la Plaza Cívica terminó haciendo que el Gobierno capitulara parcialmente. Las escuelas deberían tener el derecho a elegir el plan de estudios que quieren enseñar.

La última gran oleada de protestas alcanzó Hong Kong en 2014, como consecuencia de la decisión del Congreso Nacional Popular Chino de permitir solo a los candidatos seleccionados presentarse a las elecciones al puesto de Jefe Ejecutivo de Hong Kong, que fue auditado por un comité chino. Al principio, unos 5000 estudiantes protestaron a las afueras de la sede del gobierno; de los cuales unos 100 tomaron de nuevo la Plaza Cívica el 26 de septiembre, liderados por Joshua Wong, que tenía entonces 16 años. Sin embargo, tras una dura intervención policial (fue especialmente notable el uso de gas lacrimógeno contra estudiantes que se manifestaban pacíficamente), miles más se unieron en solidaridad con los manifestantes. Esto culminó en hasta unos 100,000 manifestantes. Los estudiantes ocuparon el distrito central durante semanas. Las imágenes recorrieron el mundo y fue conocido como el Movimiento de los Paraguas (con el paraguas como símbolo de la resistencia pacífica al gas lacrimógeno). El asedio concluyó sin un resultado claro el 15 de diciembre cuando la policía despejó el lugar.

¿Fueron las protestas un éxito? “En cierta manera fueron muy exitosas. La noticia fue cubierta por muchos medios en todo el mundo, creando conciencia internacional y aumentando la presión sobre el Gobierno chino para que diese más libertad al pueblo de Hong Kong. En este sentido creo que Joshua Wong fue exitoso”, dice Dennis. Las protestas no solo han creado conciencia sobre el problema internacionalmente. En diciembre de 2017, en una encuesta de la Universidad de Hong Kong, de 143 personas de entre 18 y 29 años el 69.7% respondió que se consideraban hongkoneses , en lugar de chinos. A mediados de 2014, antes de las protestas estudiantiles, los resultados solo mostraban un 53.1%. Sin embargo, aparte de una creciente conciencia sobre el problema, el movimiento no ha conseguido nada, según Francis: “Si te refieres a lo que se ha conseguido realmente, es decir, si se ha reducido la influencia de China, entonces no, no fueron un éxito. La influencia del Gobierno chino no hace más que aumentar”.

Los estudiantes tienen otras ideas más allá de protestar y de que haya conflictos. “Cuando comenzamos nuestro grupoMeta Hong Kong pensamos en algo. Los problemas políticos de Hong Kong no se pueden resolver por medios políticos”, recuerda Francis. “Cuando el Gobierno chino visita Hong Kong, las primeras personas con las que se reúne no son del Gobierno de Hong Kong. Son los magnates, los ricos. En Hong Kong los ricos tienen más poder que el Gobierno. Así que nuestro sueño sería convertirnos en una gran compañía, para que el poder económico fuese nuestro poder de negociación. Pero creo que eso queda bastante lejos…”

Francis y Dennis con su compañera Prudence frente al stand de Meta Hong Kong © Anja Meunier

Actualmente, el foco sigue estando en la conversación y la persuasión. “En esta feria de Año Nuevo tratamos de llegar a diferentes generaciones. Mucha gente vendrá aquí, tanto generaciones mayores como gente de nuestra edad”, explica Dennis. “Tratamos de hablar con otras personas, explicarles lo que pensamos e intentar que entiendan la importancia de mantener nuestra propia cultura y no estar influenciados por el Gobierno chino”.

Pero en los stands de fundas de teléfono móvil, material de limpieza, flores o glosinas, sólo unos pocos visitantes se interesan por el mensaje político de los jóvenes activistas. Francis critica la falta de interés de los jóvenes ciudadanos de Hong Kong. “Rara vez leen las noticias, solo les gusta estudiar y encontrar un buen trabajo. Esa es su vida. Pienso que es muy triste”, dice. “Por otro lado, las personas más mayores apoyan firmemente al Gobierno, hagan lo que hagan. Si deciden “Hong Kong regresa a China”, ellos simplemente dirán “vale”. El Gobierno es como Dios, y Dios no puede caer.”

El trabajo de los activistas es intensivo en mano de obra y a menudo insatisfactorio. Además, el sentimiento político contra China es peligroso, incluso en el autónomo Hong Kong. “El Gobierno chino es muy poderoso. Así que es muy difícil. El dueño de una librería en Hong Kong, que vendía libros sobre la independencia y libros criticando a China, fue desaparecido. Fue desaparecido. Desaparecer no debería ser una palabra pasiva, pero tenemos que decirlo así”, dice Francis. Además, los ataques de hackers a los medios de comunicación críticos no son raros en Hong Kong. Sin embargo, los estudiantes de Meta Hong Kong no han experimentado ninguna represalia por el momento. “Porque aún no somos famosos. Si nos hacemos más famosos puede que el Gobierno chino haga algo.”

¿Cómo debe continuar? “Necesitamos pensar en ello,” dice Francis, “sólo tenemos que encontrar una nueva forma,” Pero una cosa está clara: abandonar no es una opción.

Autora

Anja Meunier (Alemania)

Estudia: Matemáticas y Económicas

Lenguas: Alemán, inglés y español

Europe tiene… países bonitos, gente interesante y un estilo de vida genial. Y necesita mantenerse unida.

500px: Anja Meunier

Traductora

Soledad Román Pérez-Moreira (España)

Estudia: Derecho y Ciencias Políticas y de la Administración

Habla: Español, inglés, francés, alemán, algo de italiano

Europa es...un sueño multicultural por cumplir.

Twitter: @dadelosnamor

Blog: http://sromper.blogspot.de

Revisora

Miriam Vázquez (España)

Estudia: Periodismo y Ciencias Políticas y de la Administración

Habla: español, catalán, inglés, algo de francés y alemán

Europa es… un lugar único donde convive gente de diferentes culturas, idiomas y puntos de vista.

Twitter: @mirabroad

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Author: Anja

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