Bovisa: la Silicon Valley italiana en Milán

Situado en el noroeste de las afueras de Milán, el barrio de Bovisa a lo largo del siglo XX fue uno de los centros neurálgicos industriales y de los empujes de empleo más importantes de la ciudad. Tras una larga temporada de abandono, gracias al apoyo del Politécnico de Milán, en los últimos años ese barrio ha vuelto a ser un centro importante para la industria creativa y el diseño no sólo de la ciudad, sino también de Italia y del extranjero. Se trata de un espacio que apunta a la creatividad y a la experimentación de los jóvenes talentosos, tanto estudiantes como trabajadores, es decir es el reflejo de una ciudad joven en crecimiento constante.

Por Elena Noventa / 25.12.2019

Durante los primeros años del siglo XX, el barrio de Bovisa (situado en el noroeste de Milán) se veía de una forma peculiar: aislado del resto del centro y dividido en dos partes por los ferrocarriles y las infraestructuras industriales. El barrio fue la cuna de empresas como la de Candiani (productora de ácido sulfúrico) y de los primeros estudios italianos de cine como Ambrosio Film Torino, Armenia Film y Milano Films. Era uno de los centros industriales más importantes de ese entonces, que se vio abandonado poco a poco entre los años ’50 y ’70, hasta llegar al cierre definitivo de su última fábrica, una central eléctrica, en el año 1994.

A finales de los años ’90 la colaboración entre la Región, el Ayuntamiento y la universidad para la recalificación del barrio dio luz al Campus de Bovisa del Politécnico de Milán, adonde se mudó la sede de la Scuola di Design y la Scuola di Ingegneria Industriale e dell’Informazione. A partir de ese momento, el barrio de Nuova Bovisa (“nueva Bovisa”) ha notado una fuerte expansión y una nueva reputación de sus espacios: las infraestructuras de las empresas, totalmente renovadas, siguen siendo la sede de las clases, de los laboratorios del Politécnico, de los centros operativos, de creación y de cooperación, y donde el atmósfera huele a investigación, experimentación e innovación, un lugar donde el diseño se junta con la tecnología, la arquitectura, la moda, la producción agroalimentaria, la economía circular, la inclusividad y el dumping social.

No solo los espacios del Politécnico, sino también otros edificios se han destinado a círculos culturales, como La Scighera, o a espacios de recreación como el salón de baile Spirit de Milan, lugar de charlas, bailes, música, bebidas, sobremesa y tal, para que los días de trabajadores y estudiantes puedan seguir tras las horas de trabajo y de estudio.
De esa forma, el barrio representa una ciudad que en los últimos años ha visto un increíble desarrollo y crecimiento también gracias al apoyo y a la atención de una población joven interesada a un buen ambiente de diversión, y sobre todo que siente un empuje hacia esas zonas para encontrar más posibilidades de empleo. El alcalde de Milán, Beppe Sala, lo explica muy bien en su entrevista para Il Maschile en el periódico italiano Il Sole 24Ore: “Nadie podrá decir que hace diez años Milán era tal y como se ve ahora. Si sales hoy, notarás conversaciones en muchos idiomas extranjeros, el 30% de las inversiones en Italia se hacen aquí en Milán. Milán figura entre las treinta ciudades más atractivas del mundo […]. Esta ciudad funciona porque sus elementos son muy estables: universidad, moda, industria, acción de voluntarios, curia, etc.”. Y en Bovisa todo eso parece ir muy bien.

Entre los proyectos que más destacan encontramos el fablab que se ocupa de atención sanitaria y que une diseño y tecnología para crear y re-diseñar objetos de uso cotidiano para los discapacitados: muletas modulables y personalizables, bastones imprimidos por impresoras 3D y equipados con un software, andadores para ancianos que detectan el andar y la posibilidad de caída de la persona o el sujetador Palpatine, creado para prevenir el cáncer de mama. Además, en esos lugares, gracias a la colaboración de la asociación Fight the Stroke ha nacido un centro de recuperación para quienes sufrieron un derrame cerebral, en el que se prueban nuevas herramientas y donde los profesionales y los voluntarios desempeñan el papel muy importante de animadores y entrenadores.
Otro ejemplo más son los talleres de Edison Bovisa, cuna del celebérrimo monopatín eléctrico que vemos huyendo rápido por las calles milanesas.

Varias empresas están listas para invertir en ese barrio, muchos proyectos están en obras, los estudiantes y los jóvenes con talento pasan por esa zona. Después de un siglo, Bovisa sigue con su naturaleza de empuje para el empleo y la industria de Milán, donde se crea, se trabaja, se crece.

Autora y fotos

Elena Noventa (Italia)

Estudios: comunicaciones y literatura

Habla: Italiano, inglés, francés

Europa está... unida por las fronteras que la separan.

Traducción

Nazzareno Lacidogna (Italia)
 
Educiación: grado en "Mediazione linguistica e culturale", posgrado en "Comunicazione e Media"
 
Lenguas: italiano, español, inglés, francés, japonés
 
Europa es... oportunidad para conseguir una vida mejor
 

Revisión

Monica Nicol (Italia)

Estudios: Traducción

Idiomas: italiano, inglés, español, catalán

Europa es... un puente entre lenguas y culturas diferentes

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Author: alessandra

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